viernes, abril 06, 2018

Plaguicidas: peligro no termina con prohibirlos

El uso de fertilizantes y plaguicidas supera la capacidad de los cultivos para absorberlos generando excesos de nitrógeno y fosfatos que se infiltran hasta las aguas subterráneas y las contaminan. Cuando estas aguas llegan a lagos, embalses y estanques, la acumulación de residuos orgánicos provoca un crecimiento desequilibrado de algas, en detrimento de otras plantas y animales acuáticos.
Prensa METROnet – Agencia de Noticias U.N.